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Agustín Villanueva

LOS PERROS ¿QUIEN ATACA A QUIEN?

                          LOS PERROS, ¿QUIÉN  ATACA  A QUIÉN?

 

 

 

    Hoy este articulo lo escribe Chula, que es mi fiel perro y alguien por quien merece la pena luchar. Estos días se ha desatado un terrible ataque a los de nuestra clase (clase en general, yo soy un pastor alemán) y no hay momento en que se hable de nosotros, el problema  es que siempre se habla mal. Veamos: mi amigo, compañero  y además “amo”, me enseño que unos seres que andan sobre dos pies no son enemigos, son amigos y buenos. Me enseñó, yo que camino a cuatro patas, a ser bueno, cariñoso, fiel y amante del prójimo( siempre me dice que el prójimo es el más próximo), a no hacer “mis cosas”(caca no porque me enseño a hacerlo en su jardín) en las calles, en las aceras y sí en donde hay tierra o en el campo y, además, a ser amante de la libertad tanto la propia como la de los demás. Pero últimamente no encuentro nada que pueda provocar más dolor (y no sólo porque me ha mordido un “manso” perro) y más lastima que lo que sucede ante nuestra mirada. Parece que los caninos somos los culpables de todo lo que ocurre en el mundo. Quiero darle las gracias a los veterinarios cuando piden una unidad de policía especializada en la protección del animal, y sobre todo cuando rechazan la lista de perros peligrosos (como el que ataco dos veces a mi amigo, una a mi ama, y las tres a mí) porque agravará el problema de los abandonos. Groucho Marx decía que su perro no le dirigía la palabra desde que él le mordió. Parece que los caninos somos los culpables de todo lo que ocurre en el mundo, parece que los políticos no lo son.

    Veamos las historias. Una, paseando con mi amigo ( me saca de tres a cuatro veces al día) no se me ocurrió más que hacer “pis” en un muro; cuando llevábamos caminando uno veinte metros un “señor” salió de su casa “berreando”( mi amigo suele decir que se “berrea” en épocas electorales) y descompuesto, todo por yo hacer “aguas”. A la vuelta mi amigo quiso disculparse o algo parecido, pero la “señora” del “señor” insultó a mi amigo. Como él conocía a familia de esos “señores”, y olvidándose de su carácter en estos casos, optó porque nos fuéramos como unos señores. Las otras veces, fue un ataque de dos perros vecinos, pero entre yo y mi amigo nos defendimos; no obstante mi amigo fue a la casa de los dueños de los perros, y por el interfono les decían que rea imposible pues sus perros estaban en casa, y que nunca salían (bueno, pero se escapan cuando alguien les abre la puerta).

    La tercera. Yo con mi correa, mi collar y mi ama. Nuevamente, una puerta que se abre y nuevamente los dos perros a por mi amiga y a por mí. Gracias a un buen cartero (que por cierto tiene un gran miedo a los perros) puso fin a la lucha desigual, yo con correa y ellos sin correa ni collar. Y la cuarta, con mi amo, su muleta (lo habían operado recientemente, tiene un problema con sus huesos) y mi correa; nuevamente una puerta que se abre y nuevamente los perros al ataque de mi amigo y de mí. Gracias a un  joven y la muleta de mi jefe podimos salir hacia casa. Eso sí, mi amigo teniendo que suspender su rehabilitación, y yo en San Vicente curándome de mis dos buenas heridas. Se me olvidaba decirles que en el ataque a mi ama y a mí, la cosa terminó en el juzgado, pero como dicen por aquí, res mes, o sea, nada de nada.

    Como mi amigo me enseño educación, respeto y cortesía, quiero decirles a todos los “señores” que no saben tener perros, que quien no se ha criado en corte huele siempre a acemilero, y a los demás perros que les pase lo que a mi se acuerden de los Mandamientos de la Granja de Orwell: 1. Todo lo que camina sobre dos pies puede ser un enemigo.2. Todo lo que camina sobre cuatro patas, o tenga alas, es un amigo.3.Ningún animal matará a otro animal.4. Ningún animal usará ropa. 5. Cuando te adopten pide un cuarto de baño.6. Cuando te quieran enseñar a tacar, sal corriendo, pues tendrás la culpa de todas las guerras. 7. Solicita informes de tus amos o amigos. Veamos, hermanos, caninos, ¿cuál es la realidad de esta vida nuestra? Encarémonos con ella, nuestras vidas son miserables, laboriosas y cortas. El hombre puede ser que, en general, es el único ser que consume sin producir. No da leche, no pone huevos, es demasiado débil para tirar del arado y su velocidad ni siquiera le permite atrapar conejos. Sin embargo, es dueño y señor de todos los animales

    Yo Chula, quería terminar mi artículo recalcando el sentimiento amistoso que debería existir entre los humanos, entre los animales, entre mis amigos y sus vecinos. Señores, llenad los vasos hasta el borde. Señores, este es mi brindis: por la prosperidad de la aldea global y por una sociedad abierta.

 

 

                                                 AGUSTIN VILLANUEVA

                                                  Profesor Honorifico de la UMH

                                                         2012/09/10

                                                    

                                                         

                                                         

ECONOMISTAS Y POLITICOS

                           LOS POLITICOS Y LOS ECONOMISTAS

 

 

        En el diccionario de los Políticos de Juan Rico, se define a los políticos como zánganos de colmena que se alimentan únicamente con la miel de la patria. Su oficio es nadar de acá para allá zumbando y picando cuando no encuentran comida. Las laboriosas y cándidas abejas, vulgo contribuyentes, los aborrecen con justicia, porque les roban sus duces y costosas cosechas, introduciendo la discordia entre sus colmenas y destruyendo sus enjambres. Y cuando son oposición es un infierno donde padecen los ambiciosos, los pretendientes sin esperanzas, los impacientes, los quisquillosos; en el infierno de la oposición no se oyen más que blasfemias, implicaciones y amenazas.

   Hace unos días fui invitado a la presentación de un nuevo libro del profesor y catedrático de la Jean Monnet, Salvador Forner. El nuevo libro era sobre Europa, esa gran Europa que en estos momentos sus políticos y administradores andan también más para allá que para aca. Lo malo es que unos, los del Sur, estamos más para allá, o sea, empezamos a no estar. El profesor Roque Moreno, en su día invitado a mis programas, como  me lo recordó, hizo la glosa del libro; pero, de repente, nos cito a Krugman, persona de “moda” entre los keynesianos, y gran “vendedor” de libros. Le ocurre como aun político europeo que cuando habla baja la bolsa y sube la prisma de riesgo. A Krugman le basta venir y decir que se define como un partidario del libre mercado (a oído usted bien, libre mercado), “pero al mismo tiempo defiende mucho la intervención del gobierno”. Pocos días después, mió caro amico, el profesor Asensi escribe un artículo en el Información donde vuele a citar a Krugman. Pepe, yo he sido bueno y te aprecio un montón, pero no me pidas “sacrificios”

    En uno de sus libros, no solo leo a Hayek, el profesor de Princenton  nos habla de los políticos y los economistas. En 1994 nos dice que los políticos obedecen simplemente las órdenes de grupos de intereses, y que los políticos son comprados y vendidos por los grupos de presión, y se formula la siguiente pregunta: ¿de donde proceden las ideas de la economía? La clase de los economistas abarca dos especies radicalmente distintas: los profesores y los vendedores de políticas económicas. Creo, eso lo digo yo, le falto definir otra tercera clase, los vendedores de libros. Esta es la especie del llamado Enigma Krugman.

    Norberto Bobbio, decía que no lograba separar en su mente la ciega confianza en la providencia histórica o teológica de la variedad de quien cree que es el centro del mundo y que todo sucede por indicación suya. Pero la historia nos ha enseñado que hay una cosa más peligrosa que un individuo poderoso: un individuo necio convencido de estar en posesión de la verdad.

   Es necesario buscar la verdad científica, sin hacer concesión alguna en aras de lograr a cambio alguna ventaja o influencia política a corto plazo. Y es, como señalaba Hayek, “no son compatibles el trabajo político y el verdadero estudioso de la sociedad. En efecto, creo que para tener éxito como político, para llegar a ser un líder político, es casi esencial que no tenga ideas originales sobre las cuestiones sociales, que solo exprese lo que siente la mayoría… Por eso, indica el profesor Huerta de Soto, el economista debería abstenerse de ligarse a un partido o incluso entregarse predominantemente a una buena causa. No solo nubla su entendimiento, sino que la influencia que así obtiene se compra casi seguramente a costa de la independencia intelectual. El economista no ha de ponerse, así lo afirma el profesor Rallo, los zapatos del trabajador, ni los del capitalista, ni los del político, ni los del especulador, ni los del banquero, ni los del terrateniente, ni los del paro. Ha de vestirse con los zapatos del economista, o sea, los de un científico social que estudia la conciliación espontánea de intereses en ese proceso dinámico de cooperación y coordinación pacifica que es el mercado. Los economistas deberán describir cómo, a través de la propiedad privada, los contratos voluntarios. La libre determinación de precios, la competencia de planes empresariales,…. Y colaboren en la creación y distribución de riqueza. Lo mejor para llegar a algún sitio es echar a andar hacia allí en vez de intentar alcanzarlo de un salto y darse de narices. Nosotros lo hemos llevado a cabo en casi ocho años y ahora en ocho meses. No es la economía es la política.

 

 

                                                                Agustin Villanueva

                                                                Profesor Honorífico de la UMH

                                                                       2012/07/02

¿CUÁNTO DEBEN MENTIR LOS POLÍTICOS?

 

En una gran película, “Tempestad sobre Washington”, un senador  no hacía otra cosa más que reírse, el portavoz de su grupo le preguntó: y usted de que se ríe. El Senador descompasado  en sus risas, dijo es que soy muy patriota, A lo que el portavoz le dice, Estados Unidos no necesita patriotas como usted. En nuestro país, un líder de la oposición, dice al jefe del Gobierno, “Ría, ría, aunque no se de que ríe”. Pues bien, ante la situación de nuestra economía lo único que no se puede hacer es reírse. La Gran depresión, lejos de haber sido un signo de inestabilidad inherente al sistema de empresa privada, fue un testimonio que pueden causar las equivocaciones de sus individuos cuando disponen de vastos poderes sobre el sistema monetario de un país. Todo sistema, según Friedman, que  tanto poder da a unos cuantos individuos cuyas equivocaciones, disculpables o no, pueden tener consecuencias tan graves, es un mal sistema. Es un mal sistema para los que creen en la libertad simplemente porque da a uno cuantos individuos tales poderes sin ningún control efectivo por parte del Estado; no digamos de nuestro Parlamento que es una cámara de no solo si señor,  sino que además se ríen, o NO.

    Cuando se dice que hay que crecer, hay que refundar el capitalismo, fuera el liberalismo,…. creo entender que lo que se pretende es más intervencionismo, más gasto,…. La intervención es una disposición particular dictada de forma autoritaria por el poder social mediante la cual se obliga a los propietarios de los medios de producción y a los empresarios a emplear esos medios de manera diferente a como lo harían en otro caso.. El capitalismo es un sistema de organización que descansa en la propiedad privada y en un intercambio voluntario. Mi amigo Groucho Marx solía decir que si alguien plantase políticos en los campos de América, ya no haría falta abonarlos con estiércol.

    Una de las características típicas de los políticos es su habilidad para engañar y mentir al electorado. ¿Es esto inevitable? ¿Cuáles son los límites que nunca debe traspasar un político?  Huerta de Soto manifiesta que algunos políticos creen que las circunstancias políticas no permiten llagar más lejos y permanecen “agazapados” a la espera de que las circunstancias cambien y puedan convertirse en políticos capaces de impulsar reformas radicales.  Nos faltan políticos con capacidad de convencer a la ciudadanía de la necesidad de reformas, capacidad de ilusionar a la mayoría con su proyecto. Un político liberal, nunca deberá perder la guía de referencia (que son los objetivos finales y sus implicaciones teóricas y éticas esenciales) y, como mucho, podrá aceptarse que adapte su comportamiento a las dificultades y escollos de cada momento.

    Nunca puede admitirse: a) mentir deliberadamente en relación con algún aspecto concreto de la actividad política diciendo a los ciudadanos justo lo contrario de lo que piensa llevar a cabo; b) aceptar modificaciones en el programa que desdibujen del todo el ideario liberal; y c) lo más grave, tomar medidas que vayan en la dirección opuesta a lo que se dice perseguir a largo plazo y que incluso traicionen los principios éticos o teóricos esenciales del ideario liberal. Dice Huerta de Soto que no hay más lamentable que el caso frecuente del político que alcanza el poder con un programa liberal y un gran apoyo ciudadano y, cuando llega la hora de la verdad, por falta de tesón o convencimiento en sus propias ideas y por timidez a la hora de plasmarlas en la práctica, se queda muy lejos de las expectativas creadas, desprestigiándose completamente a sí mismo y, lo más grave, al ideario liberal que decía defender. Cuando un político haya reflexionado sobre la reforma que prepara; cuando se esté de acuerdo en que es oportuna y beneficiosa, entonces échela al mundo y hágala prosperar con todas sus fuerzas El tesón debe ser una de las primeras cualidades de un político. No abandone, nunca la obra que comenzó cerciorado de su pertinencia y utilidad. Si sus esfuerzos no logran éxito lisonjero, tiempo vendrá en que será reconocida su buena voluntad y en que todas las miradas se volverán a él en demanda de sus iniciativas.

    En los procesos de selección para los altos cargos políticos es muy probable que se tienda a escoger no a los mejores sino a los más ambiciosos. Señor Presidente, usted tenía que haber llevado a cabo “su reforma” el día 2 de enero, pero no sólo una reforma tímida como la que hizo, sino una reforma acorde con la suspensión de pagos que teníamos y tiene nuestro país. Y como dice usted, O NO. Y junto a las reformas, dado que tenía al PSOE contra las cuerdas, reunirse con el “líder” de la oposición y con la gran mayoría de escaños cambiar completamente a nuestro país. Nuestro problema no es solamente económico es realmente político. Todas las soberanías políticas han oprimido a sus pueblos con impuestos, y las épocas de opresión fiscal han sido también de decadencia económica.

 

                                        Agustin Villanueva

                                        Profesor Honorífico de la UMH

                                                 2012/07/06

HALEMOS DE POLITICA ECONOMICA

                       HABLEMOS  DE POLITICA ECONOMICA

 

    Hoy nuevamente nos toca hablar de economía. Ya es demasiado hablar de discursos políticos y de mentiras. En mi programa, “Entrevistas en Libertad”, y ante una pregunta que le hacia  a un invitado, recordé una contestación de Karl Popper a Pedro Schwartz acerca de si aconsejaba a un político mentir o no en una campaña electoral, y esto es lo que él contestaba: Sólo los estúpidos mienten. Aparte de que por supuesto la mentira es inmoral, los que mienten creen que son más listos que los demás, que llevan por mentir la delantera a los demás. Y esta creencia en su superioridad es señal de su estupidez.

     En la última campaña electoral, la mentira se convirtió en casi el eje central de los discursos, y no digamos cuando se hablaba de economía. Incluso se llego a declarar “antipatriotas” y “crispadores” a los que no opinaban lo mismo que el anterior gobierno del PSOE. Revel, manifestaba que aunque en las ciencias sociales la frontera entre la mentira flagrante y la deformación ideológica más o menos consciente, que constituye un fenómeno diferente, es bastante vaga, podemos hablar de mentira cuando nos ocupamos de una falsificación palpable de cifras, de datos, de hechos. En el mes de octubre de 1997, preguntaba que ante la actuación de los bancos centrales inyectando liquidez y despertar de nervios ante una crisis de liquidez, ¿estamos ante una crisis de liquidez? ¿Una crisis financiera? ¿Burbuja inmobiliaria, Crisis bursátil mundial? ¿Pánico en el parqué?,….. Todo el mundo estaba preocupado, pero nosotros la tierra de los “antipatriotas” y “crispadores”, éramos felices porque según el gobierno nuestra economía era la mejor, éramos la milk. Por tanto los empresarios confiaban, querían creer que era verdad, hacían sus planes, y luego,  prometer, hasta… ganar.

    Generalmente, cuando empieza la deuda, después de un período de precios más o menos estable, el público confía en que los precios sigan subiendo. Piensa que el aumento es temporal y espera que los precios bajarán posteriormente. Por consiguiente, tiende a subir sus reservas monetarias y el incremento de los precios es menor que el incremento de la oferta monetaria. Luego, a medida que el público comprende poco a poco lo que está sucediendo, tiende a reajustar sus reservas, si las tienen. Los precios suben entonces más en proporción a la oferta monetaria. Pero nuestro gobierno nos decía que la deuda, la “crisis” interna estaban, tocando techo (lo que no nos dijo era cuál era el techo) y comenzaría a moderarse muy pronto, o sea en 2014. Y sigue, y sigue…., de la misma forma que suben los gastos hay que “crecer”. De la suave desaceleración que nos decían se esta convirtiendo en una proyección de fuerte caída del crecimiento, bueno si existe el crecimiento. Todos sabemos que la deuda (solo de intereses son 30.000 millones de euros) es una enfermedad, peligrosa y a veces fatal, que si no se remedia a tiempo puede destruir a una sociedad. ¿Esta destruida la sociedad?

    Cuál es la situación actual de nuestra economía: la crisis nos sitúa al borde del abismo; problemas de cobro de los préstamos concedidos por las instituciones financieras; los costes financieros aumentan ; incremento en el paro, y lo que aumentará; se cree que si el ajuste es muy brusco podíamos encontrarnos con más de 6 millones de parados en 2012; el Gobierno teme que la economía acabe 2012 con el mayor retroceso desde 1993 ;los empresarios manifiestan que las suspensiones de pagos en cascada de empresas  si la banca no es más flexible y no vuelve abrir el grifo ( pues buena esta la banca); las insolvencias entre las “cajas” es manifiesta, que dicen ahora los políticos y los sindicalistas culpables, etc. Conozco un chiste no reproducible aquí, que ante la defensa que hacía una madre sobre la acusación que hacían a su hijo, éste le dijo: mama no sigas que perdemos el juicio.

    Nos gustaría describir este panorama, NO. Pero tristemente esto es la realidad, y lo malo que la última actuación de nuestros parlamentarios en las Cortes ha sido de juegos florales, aquí no pasa nada. Pues que se besen. Como dicen en las elecciones italianas, una política que solo seduce conduce al aburrimiento. El presidente Rajoy, ahora gira hacia el pesimismo sobre la situación económica: “nadie puede garantizar lógicamente en estos momentos o establecer una previsión exacta sobre el alcance de la desaceleración”. Si usted no lo sabe, pude preguntárselo a los que comienzan a estar en el paro. Señor presidente, cuidado con el aumento del gasto público, porque asegurar que el aumento del gasto público se va a convertir directamente en un aumento de renta es una falacia, ya que este aumento se detrae del sector privado a través de impuestos, por lo que el resultado final será una nueva composición del gasto total pero sin variación en el volumen del gasto.

 

                                              Agustin Villanueva

                                              Profesor Honorifíco de la UMH

                                                           2012 / 06 / 26

                                              

 

EUROPA UN PROBLEMA ETICO Y ESPIRITUAL

                    EUROPA UN PROBLEMA ETICO Y ESPIRITUAL

 

     Europa ha tenido un feliz día el 9 de mayo. ¿Estamos para felicitaciones? ¿Podrán seguir existiendo la cultura y la civilización europea sin la religión? Manifestaba un escritor que Europa (España, por supuesto) ha prescindido de la Providencia y desconfían de la Fortuna y el azar; solamente esperan que el Estado, y ahora en tiempos de crisis económica mucho más, les asegure minuciosamente sus vidas. Así  también señalaba el gran europeísta Jean Monnet, que aquellos que se niegan a emprender nada por falta de garantías de que las cosas irán como ellos han decidido previamente se condenan al inmovilismo. Nadie puede decidir hoy la forma de la Europa en que viviremos mañana, pues el cambio que nacerá del cambio es imprevisible. El mismo Benedicto XVI manifestaba que para crear una unidad nueva y duradera, ciertamente son importantes los instrumentos políticos, económicos y jurídicos, pero es necesario también suscitar una renovación ética y espiritual que se inspire en las raíces cristianas del continente, de lo contrario no se puede construir Europa.

    Europa parece vaciada por dentro, paralizada por una mortal crisis circulatoria, forzada por así decirlo a someterse a trasplantes, que sin embargo tendrán que anular su identidad. En una conferencia del Papa en Berlín, manifestaba que a ese morir interno de fuerzas sustentadoras del espíritu se une que, también desde el punto étnico, Europa parezca en vías de extinción. Los niños, que son el futuro, son vistos como una amenaza para el presente; se piensa que nos quitan algo de nuestra vida. Ya no se les percibe como esperanza, sino como límite del presente. Se impone la comparación con el hundimiento del Imperio Romano decadente que aún funcionaba como gran marco histórico, pero que, en la práctica, vivía ya por obra de los que iban a liquidarlo, porque no tenía energía vital en si mismo.

    La crisis de Europa es la crisis de la democracia en Europa; para los padres de la unificación europea, Adenauer, Schuman, De Gasperi, la identidad de Europa para que tenga futuro y la podamos respaldar esta claro que ese fundamento existe y descansa en la herencia de lo que el cristianismo había hecho en nuestro continente.  Los padres de la unificación europea tenía claro que las dictaduras nazi y la de Stalin se basaban en la creencia de crear un hombre mejor, un hombre nuevo, y transformar el mundo malo en el mundo bueno que surdiría del dogmatismo de la propia ideología. El entusiasmo inicial al retorno de la herencia cristiana se ha esfumado rápidamente, y la UE se ha llevado a cabo casi exclusivamente en aspectos económicos, dejando a un lado en gran medida la cuestión de los fundamentos espirituales de nuestra UE. Sucham decía que la democracia sería cristiana o no sería; a estas alturas tenemos claro que la democracia europea ha rechazado el cristianismo o que el cristianismo no ha sabido encauzar la democracia: ni democracia ni cristianismo. No se si llegaremos a ser Eurabia como escribía Oriana Fallaci, o este relativismo y laicismo nos llevará a que Occidente no vea más que lo cruel y destructor de su propia historia, y no pueda percibir ya lo grande y puro que hay en ella.

    En la Declaración de Derechos Fundamentales se expone que en la conciencia de su herencia religiosa-espiritual y moral, la UE se fundamente sobre los valores indivisibles y universales del ser humano: la libertad, la igualdad y la solidaridad. Para Günther Hirsch, esos derechos fundamentales no son ni creados por el legislador ni concedidos a los ciudadanos, sino que más bien existen por derecho propio y han de ser respetados por el legislador, pues se anteponen a él como valores superiores. Esta vigencia de la dignidad humana previa a toda acción y decisión política remite, como indica el Papa, en última instancia al Creador: sólo Él puede crear derechos que se basan en loa esencia del ser humano y de los que nadie puede prescindir. En este sentido, aquí se codifica una herencia cristiana esencial en su forma específica de validez. Qué hay valores que no son manipulables por nadie es la verdadera garantía de nuestra libertad y de la grandeza del ser humano. Para sobrevivir, Europa, necesita una nueva aceptación, sin duda crítica y humilde, de sí misma.

    Se dice que la mención de las raíces cristianas de Europa puede herir los sentimientos de muchos no cristianos. Cómo se pregunta Benedicto XVI, ¿a quién se ofendería? ¿La identidad de quién quedaría amenazada? Los musulmanes, que con frecuencia son llamados en causa, no se sienten amenazados por nuestros fundamentos morales cristianos, sino por el cinismo de una cultura secularizada que niega sus propios fundamentos. Y tampoco se ofenden nuestros ciudadanos judíos por la referencia a las raíces cristianas de Europa, en cuanto estas raíces se remontan al monte Sinaí: llevan la marca de la voz que se hizo sentir sobre el monte de Dios y nos unen en las grandes orientaciones fundamentales que el decálogo ha donado a la humanidad. Lo mismo se puede decir de la referencia a Dios: la mención a Dios no ofende a los pertenecientes a otras religiones, lo que ofende es más bien el intento de construir la comunidad humana sin Dios. El rechazo de la referencia a Dios, no es expresión de una tolerancia que quiere proteger las religiones que no son teístas y la dignidad de los ateos y de los agnósticos, sino más bien la expresión de una conciencia que quiere ver a Dios cancelado definitivamente de la vida pública de la humanidad, encerrado en el ámbito subjetivo de cultura residuales del pasado. El relativismo , que constituye el punto de partida de todo esto, se convierte en un dogmatismo que se cree con la posesión del conocimiento definitivo de la razón, y con el derecho de considerar a todo el resto únicamente como una etapa de la humanidad, en el fondo superada, y que puede relativizarse adecuadamente. Necesitamos raíces para sobrevivir y no debemos perder de vista a Dios, si queremos que la dignidad humana no desaparezca. Europa debe recuperar lo mejor de su herencia y de esa forma será muy útil a toda la humanidad.  Hoy todo es política, ¿dónde esta la economía? (como dirían los italianos none, pero dirigida por “falsos” profetas. Así nos va ¿Existe aún el êthos europeo?

 

                                                        Agustín Villanueva Pazos

                                                        Profesor Honorífico de Economía Aplicada

                                                         de la UMH

 

                                                              2012 / 06/ 06

                                                                       

   

El Poder Fiscal

                                      EL   PODER   FISCAL  II

 

    Buenos días y muchas gracias a los miembros de la Asamblea de los Casinos Culturales de España.

    El pasado 17 de mayo del año actual en profesor Enrique Rojas dio una conferencia en el Caso de Madrid sobre “Nuevos avances en en la depresión. Hablo  el profesor Rojas sobre las últimas  conquistas que se han producido en el campo de la psiquiatría, en una enfermedad tan importante como ésta que es la segunda causa de baja laboral en el mundo occidental. El profesor Villanueva, les puede decir que los políticos, en general, son la causa primera junto con el drama del paro.

    El Poder lo ejercen un puñado de hombres que controlan la “sala de máquinas” (yo como marino les puedo decir que incluso el puesto de mando). Este grupo constituye el Poder, y su relación con nosotros es una relación de mando.

    En esta conferencia la dividiré es dos partes: El Poder Fiscal y la Fiscalidad en los Casinos Culturales. Voy a tratar de no hablar de política, pero por “desgracia” el Poder Fiscal lo abarca todo o casi toda la acción de un Estado Total, como un Leviatán; y nos condiciona la forma que pueden gobernar a los ciudadanos. ¿Conocemos los ciudadanos nuestra responsabilidad de nuestro voto a la hora elegir a nuestros “representantes?

 

 

    El interés del estado está en una elevada presión fiscal; el de la comunidad en pagar tan pocos impuestos como permita la cobertura de los gastos que necesita un buen gobierno. J. S. Mill. Qué es un buen Gobierno: aquel en el cual los ciudadanos gobernamos y podemos elegir a los candidatos individualmente. El objetivo de nuestro interés normativo último son los contribuyentes o ciudadanos, todos aquellos que soportan las cargas de la imposición o que son sujetos pasivos potenciales de los poderes del Estado para exigir impuestos. ¿Qué restricciones o límites han de imponerse a la institución política? ¿Qué tipo de instituciones fiscales podríamos esperar que éste seleccionaría en la constitución? ¿Cuál es un “buen sistema impositivo?

    Intentamos ofrecer una apreciación distinta de la naturaleza y del proceso de la imposición, una “ventana” diferente a través de la cual pueden observarse los fenómenos fiscales. Uno de los aspectos característicos de la perspectiva concreta sobre la imposición que deseamos desarrollar es su orientación “constitucional”. Entendemos que “una constitución” es el conjunto de reglas o instituciones sociales dentro de la cual los individuos actúan y se interrelacionan unos con otros. ¿Permitirían los ciudadanos voluntariamente que el estado ejerciera su poder sin ninguna reserva? O más bien, ¿tratarían de imponer restricciones a la actuación del estado, restricciones que limiten su capacidad para realizar  acciones que de otro modo emprendería?

    Una vez aceptado la necesidad de limitar el poder del estado, surge automáticamente la cuestión sobre los tipos de restricciones o de reglas constitucionales de que dispone. Un gran número de constituciones incluyen limitaciones en lo que se refiere al ámbito de la actividad pública: se establecen unas reglas que especifican aquello que los Estados pueden y no pueden hacer. Un aspecto de tales reglas es la aplicación de restricciones sobre la posible malversación de fondos públicos por los propios funcionarios. La posibilidad de que los políticos (incluso los que fueron elegidos) puedan simplemente embolsarse ingresos impositivos es lo suficientemente importante como para merecer los amplios procesos contables y las explicitas normas de conducta que establecen la mayoría de las constituciones democráticas. Yendo más allá, de ordinario se imponen limitaciones a las actividades legítimas del Estado, relativas tanto a la naturaleza de los servicios que éste suministra como al tipo de leyes que los gobiernos pueden decretar. En algunos casos pueden también imponerse restricciones a la estructura del Estado mediante la asignación de funciones específicas a organismos concretos, como el caso de la descentralización del poder político evidenciado en una estructura política federal o autonómica.

    Una condición necesaria para garantizar al individuo que el estado nunca le originará o daños, a la vez que esta garantía incluye a todos los ciudadanos en igual manera, es el requisito de todas las decisiones del Estado se tomen medidas mediante la regla de la unanimidad. O sea, es necesario enfatizar que todas las acciones del estado representaran “mejoras” genuinas para todas las personas, tal y como indicaran las preferencias de los propios individuos. Únicamente a través de un acuerdo general pueden ponerse de manifiesto las preferencias de los ciudadanos; no existe otro camino para “sumar” las evaluaciones individuales; no existe otro medio que garantice siempre la “eficiencia” de la acción colectiva en el sentido en que los economistas del bienestar (keynesianos todos, por eso escribí una tesis en 1957 que la titulaba “E Ocaso del estado de Bienestar”) emplean la palabra. Ningún individuo puede ser coaccionado ni por cierta entidad llamada “estado” ni por ninguna coalición de otros individuos del electorado. Esto, según el enfoque wickselliano, se conoce como la teoría del intercambio voluntario en la economía pública. Por desgracia, en todos los casos de interés los Estados detenta el poder de coacción; ejercen un poder que es realmente discrecional, y se puede suponer, de manera tanto empíricamente razonable como analíticamente necesaria, que, dentro de ciertos límites, explotarán ese poder para sus propios intereses, cualesquiera que éstos sean. ¿Cómo hemos de entender las materias fiscales? ¿Qué es lo que conlleva el poder impositivo? ¿En qué formas pude limitarse ese poder?, etc.

    El Poder Fiscal para el ciudadano normal es la manifestación más conocida del poder de coacción del estado. Este poder fiscal conlleva la facultad de imponer – a los individuos y , más generalmente, a las instituciones privadas-, gravámenes a los que solamente puede hacerse frente mediante una transferencia al estado de recursos económicos, o de los derechos financieros sobre tales recursos – gravámenes- que llevan consigo poderes efectivos de ejecución bajo la genuina definición del poder tributario. El poder fiscal no implica por lógica la naturaleza del gasto. Visto de este modo, el poder “tributario” es sencillamente el poder de “apropiación” Si ha de mantenerse alguna distinción entre apropiación y exacción, la alternativa fiscal debe llevar consigo ciertos requisitos adicionales que no cumple la apropiación directa. Por ejemplo, si el poder fiscal se halla limitado por algunos requisitos de generalidad/uniformidad, tales como el que todos los individuos en circunstancias parecidas (con la misma riqueza agregada neta) paguen un impuesto idéntico, podría suceder que, mientras que la apropiación directa superase el escrutinio electoral, el impuesto, como alternativa, no consiguiera sobrepasarlo. En este caso el requisito de generalidad garantizada (o, mas exactamente, aumenta) la posibilidad de que los procesos electorales funcionarán dentro los límites tolerables: las restricciones fiscales complementan a las restricciones electorales. El papel que juegan las reglas fiscales es el de limitar y dirigir en forma apropiada el poder coercitivo del estado, tal y como se halla incorporado sobre todo en su poder fiscal. Un Estado limitado es una contradicción en sus propios términos; por su monopolio de la coacción, el estado es limitado por su naturaleza.

    Para Thomas Hobbes, un Estado ilimitado es la única alternativa al caos de la anarquía. Sostenía que todas las personas querrán someterse de buen grado a la voluntad sin restricciones de un soberano único, a cambio de la seguridad personal que ello les garantiza, y que, sin duda, concuerda con el interés del propio soberano. Todo el mundo prefiere el déspota de Hobbes a la jungla hobbesiana, donde para todos la vida tiende a ser pobre, mezquina, brutal y breve. Cada uno conoce por completo su propia situación económica, y el “juego” de la reforma impositiva es estrictamente de suma cero. La única posibilidad es acudir a unos principios externos que especifiquen lo que sería un sistema  impositivo “justo” (que carga impositiva “debería” corresponder a cada contribuyente).

    El verdadero principio de un gobierno constitucional exige que se presuma que se abusará del poder político para alcanzar los objetivos particulares de quien lo detenta, no porque siempre sea así, sino porque ésa es la tendencia natural de las cosas, y en la protección contra esto radica la utilidad específica de las instituciones libres.

    En  la “rebelión del contribuyente” que atrajo  amplia atención en 1978 con la aparición de la Propuesta 13 de California. La revuelta adopto la forma, no de una reducción impositiva y del gasto de una vez por todas, sino de controles constitucionales explícitos diseñados para ser operativos en un futuro indefinido. La intención proclamada era la limitar el tamaño del sector público por debajo del nivel que prevalecería bajo un proceso electoral normal. En la limitación, decía David Hume, de cualquier sistema de gobierno y en el establecimiento de las distintas garantías y controles sobre la constitución se debe suponer que todos los hombres son unos bellacos y que non tienen otra meta, en todas sus actuaciones que el propio interés. ¿Pero qué es el estado en sí mismo, sino el mayor de los reflejos de la naturaleza humana? Si los hombres fueran ángeles no seria necesario el estado. Si los ángeles tuvieran que gobernar a los hombres, no harán falta ni controles externos ni internos sobre el estado. En la formación de Un Estado que ha de ser administrado por unos hombres sobre otros hombres, la gran dificultad consiste en esto: primero hay que capacitar al gobierno para controlar a los gobernados, y a continuación obligarle a autocontrolarse. Sin lugar a dudas, el abuso, o el mal uso, del poder coercitivo representa un riesgo tan permanente que en la filosofías paganas, las cristianas y las anticristianas, existen fuertes tendencias hacia la limitación y la desconfianza del estado, incluso allí donde la práctica tiende a la exaltación.

    Veamos lo concerniente a la deuda pública consecuencias de la monetización de la deuda). Los Estados, así como los individuos, pueden tener la tendencia al endeudamiento y pueden, o no, tener reconocida la capacidad para hacerlo. ¿Cómo pueden complementar las limitaciones constitucionales, sobre los poderes de endeudamiento y de préstamo del Estado, las restricciones sobre el poder fiscal? O, más generalmente, ¿cómo pueden interrelacionarse con ellas? Un impuesto sobre la renta originada por un activo es equivalente a un impuesto sobre el valor de capitalización del mismo. Ricardo argumentaba, básicamente la misma lógica de “equivalencia” puede aplicarse para demostrar que el tema de la deuda pública es idéntico a cualquiera de los dos impuestos: una carga determinada del endeudamiento público que implique futuras obligaciones para cubrir el servicio de la deuda (intereses y cuotas de amortización) puede convertirse en un impuesto equivalente corriente, ya sea sobre el capital o sobre la renta.

    El poder de un gobierno para endeudarse (emitir deuda pública) es la facultad de crear activos corrientes que conllevan la obligación, sobre los gobiernos de los período futuros, de pagar a los tenedores de estos activos (bonos gubernamentales) determinadas sumas que, presumiblemente, habrá que financiar con los ingresos impositivos recaudados en períodos futuros. Un gobierno del que se observe o siquiera del que se espere un incumplimiento de sus pagos no podría colocar eficazmente sus instrumentos de deuda en el mercado. La cantidad total que un gobierno puede tomar prestada es, o puede ser, limitada de tres formas: por la capacidad del gobierno para servir y redimir la deuda, esto  es, la capacidad de ingresos futuros asignada al Estado. Dos, por las preferencias relativas de los individuos entre los bonos gubernamentales y otros activos. Tres, por el límite general hasta el que los individuos desean posponer su consumo corriente (y adquirir activos)

    El poder para emitir deuda es fútil, a menos que el gobierno tenga también facultades para establecer impuestos. Lo que el poder para endeudarse le permite al gobierno, dentro de los límites establecidos por otras restricciones, es la apropiación ahora del valor capitalizado de las corrientes de ingresos futuros. El poder de endeudamiento implica que el gobierno que el gobierno maximizador de los ingresos, con el poder en sus manos pero sin la previsión de la continuidad en él, puede, a través del endeudamiento, apropiarse del valor total de los ingresos impositivos de todos los períodos futuros, incluidos aquellos en los que tal Leviatán ya no este en funciones. En otras palabras, el poder para endeudarse transforma efectivamente al “Leviatán probalistico” en un “Leviatán perpetuo” desde el punto de vista del contribuyente potencial en la etapaza constitucional. El endeudamiento puede prohibirse por completo: la legitimación, bajo la rúbrica de “gasto ordinario” puede ser, sencillamente, demasiado peligrosa.

    ¿Cuánto puede pedir prestado el Leviatán? Aquí los límites son los establecidos por el valor total capitalizado de los ingresos impositivos de períodos futuros. El Leviatán gubernamental una vez en el poder, puede establecer impuestos maximizadores de los ingresos en el período corriente y además puede apropiarse del valor actual del total de los ingresos impositivos futuros. Por tanto, seria de esperar que las restricciones sobre el poder de endeudarse fueran particularmente severas. La deuda española con el BCE es de 263.500 millones de euros, el ESTADO PUEDE SUPERAR el 9,5 y los españoles tenemos que trabajar 124 días al año para el Estado.  Lo que un gobierno debe hacer constituye una incógnita aguda y misteriosa, a la que habrá quien responda que conoce su significado; pero lo que deben hacer los demás es un asunto que no representa misterio alguno. El asunto no consiste en determinar por qué el león no debería comerse a la oveja, sino por qué los hombres habrían de comerse a sus propios corderos, si pueden. Es mejor mantener al lobo lejos del redil que confiar en llevarse sus dientes y garras una vez haya entrado.

    Decía Adam Smith que no hay duda de que el establecimiento de un impuesto exorbitante, la recaudación en tiempo de paz de cantidades tan grandes, como en los años de la guerra, o la exacción de la mitad de la riqueza de la nación e incluso de la quinta parte de ella, como cualquier otro abuso exagerado de poder, justifica la oposición del pueblo. La llamada “revolución de los contribuyentes” del final de los años setenta, popularizada por la Proposición 13 de California. De junio de 1978, ha sido populista y constitucional, en vez de elitista y legalista en sus orígenes. Hayek propone una reforma diferente y más estructural de los procesos políticos que se relacionan directamente con el poder fiscal. Propone que la estructura de la imposición, la distribución de las participaciones impositivas relativas entre las personas y los grupos sea adoptada mediante las deliberaciones de una asamblea nueva, elegida de forma diferente y con una organización distinta, una cámara alta cuya única función se limita a la promulgación de leyes o normas generales que, una vez aprobadas, permanecerían vigentes a lo largo de períodos de tiempo.

    La República de Florencia, que durante doscientos años había vivido en un régimen de libertad bajo en imperio de la ley, como se conocía en la antigua Atenas y Roma, quedó sometida en el siglo XV al dominio de la familia Médicis que apoyándose en las masa, instauro un despotismo creciente. Uno de los instrumentos de que se sirvieron para afirmar su poder consistió en implantar un sistema fiscal de carácter progresivo.

    Asegurar que el aumento del gasto público se va a convertir directamente en un aumento de renta es una falacia (ejemplo tenemos los españoles, que estamos en quiebra), ya que ese aumento se detrae del sector privado a través de los impuestos, por lo cual el resultado final será una nueva composición del gasto total pero sin variación en el volumen del gasto. Por otra parte si el déficit presupuestario se financia por medio de la emisión de créditos, la subida consiguiente de los tipos de interés neutralizará el efecto final. Y en segundo lugar, la pretensión de equilibrar el tipo de interés a través de la creación de dinero se basa en un error técnico. La actual crisis tiene una causa muy bien determinadas: el excesivo intervencionismo (no quiero hablar de la “herencia recibida” estatal en el sector financiero, materializado en toda una serie de privilegios hacia la banca. Es del todo ilusorio, como dice Juan R. Rallo, pensar que brutales incrementos del gasto público puede sacarnos de la crisis, pues lo que se consigue con ello es dilapidar todavía más capital y agravar la situación del sector privado. Cuanto más sostenemos artificialmente el dañino y pauperizador endeudamiento público, más cebamos nuestra deuda y más capital dilapidamos. Nada hay más peligroso que caer en “la fatal arrogancia” de creerse omnisciente o al menos tan sabio y poderoso como para ser capaz de ajustar en cada momento la política monetaria más conveniente. Lo más probable es que el BCE más que suavizar los movimientos más agudos del ciclo económico, sea el principal responsable de su génesis y agravamiento. Las expansiones artificiales del crédito y del dinero siempre son, como mucho, pan para hoy y hambre para mañana.

    El acontecimiento fiscal más significativo fue la aprobación de la Proposición 13. En un referéndum de ámbito estatal, los votantes, por un margen de dos a uno, aprobaron una limitación constitucional para restringir el impuesto sobre la propiedad inmobiliaria al 1 por ciento de su valor de mercado. La Proposición 13, en una de sus cláusulas menos conocidas, exige una mayoría de dos tercios de la cámara del estado para la aprobación de nuevos impuestos. El equilibrio presupuestario era un parte de la constitución fiscal de los Estados Unidos vigente antes de la revolución keynesiana (era un hombre que era muy conocido por sus cambios de opinión, lo malo que sus seguidores no quisieron darse cuenta que en gloria este), en la teoría de la política económica.

    Decía un profesor de la UA en su artículo “Hacia la anorexia fiscal”, y que le conteste con otro artículo “Menos Impuestos sin Anorexia”, que mostraba su inquietud sobre la posible bajada de impuestos y si se esta jugando con fuego. Le dije que es verdad que en la vida hay dos palabras que nunca fallan: la muerte y los impuestos, pero también es verdad que todas las soberanías políticas han oprimido a sus pueblos con impuestos, y las épocas de opresión fiscal han sido también de decadencia económica. Solo se consigue en una sociedad libre, y una condición estricta para la pervivencia de una sociedad libre, es la libertad económica. Si somos capaces de impedir que los gobiernos derrochen el fruto del trabajo de los ciudadanos, con el pretexto de velar por ellos, los ciudadanos serán felices. Los impuestos son insostenibles tanto desde el punto de vista moral, no robaras, como utilitario; ninguna camarilla funcionarial puede conocer las preferencias valorativas de millones de ciudadanos. Parece ser que el estado, en su particular impostura, no ha conseguido entender que el robo tributario, los impuestos, aparte inmorales, son ineficientes. En una cena el economista Laffer, el de la famosa curva, dibujo en una servilleta que los ingresos del gobierno aumentan al reducir los impuestos, porque se intensifica la actividad la actividad económica y por tanto la recaudación. Sin embargo los llamados “progresistas” manifestaban que las bajadas de impuestos daban origen a la desigualdad, favorecían a los ricos y perjudicaban a los más pobres. Pero lo que realmente sucede es que cuanto mayor sea el margen de libertad que tengan los ciudadanos para manejar su propio dinero, y menor la capacidad del gobierno, o sea de meterse en nuestros bolsillos, más crecerá la economía. Pedimos, disciplina, recortar gastos y reducir puestos y empresas en la administración. El presidente Reagan en su programa incluyo la reducción de impuestos. Se puede crecer: ¡Si! Con un gobierno, no un Leviatán, que gaste poco y que consiga que los ciudadanos ahorren para poder invertir. Los gobiernos nos invaden con impuestos

   Poner diapositivas acerca de la Fiscalidad en los casinos culturales

 

   Muchas gracias al Tesorero del casino de Elche, a mi buen alumno Joaquin López, a los representantes de los Casinos culturales de toda España, a todos los ilicitanos y al Misteri, gracias a la UMH, porque me hizo conocer mejor a esta gran ciudad. Y por supuesto a todos los que han querido oírme. Quiero decirles también que Vds., tienen, aquí en Elche, a buenos políticos muy contados pero buenas personas, bueno, eso nos gustaría creerlo.  Había amado la libertad, creo yo, en cualquier época, pero en los tiempos en que vivimos me siento inclinado a adorarla.

Como he dicho en 2011, felicidades en estas Navidades y Dios nos coja confesados para el 2012.

 

Bibliografía: La Filosofía de la Escuela Austriaca de Raimondo Cubeddu

                      Nuevos Estudios de Economía Política de Jesús Huerta de Soto

                      Contra Keynes y Cambrige de F.A. Hayek

                                                              Agustín Villanueva

                                                              Profesor Honorífico de la UMH

                                                                 2012 / 06/ 01

 

ESTADO Y MERCADO

                                 ESTADO   Y    MERCADO

 

 

       Mío caro amico José Asensi, no esperaba menos de ti por tu “gran articulo” cuyo título es muy significativo, dado tu forma de pensar, “Democracia y Mercado”. Nada más empezar ya haces un canto ideológico, nos dices que el pensamiento neoliberal (Ya me dirás que es eso de neo), democracia y mercado no son caras de la misma moneda. Premio para el mió amico Pepe Asensi, has acertado, y cuando continuas y nos dices que las relaciones reales entre democracia y mercado no han sido nunca ni son ahora, en absolutas pacificas, sino más bien tensas y problemáticas, por no decir contradictorias.Ya el “colmo” cuando dices cosas sobre Hayek y la ultraliberal (ya no es neo) señora Aguirre con su Caja de Madrid (asesórate un poco más sobre lo que paso con  Caja Madrid, me recordabas a tu colega Tomás Gómez, Tomas y no digo más). Por cierto, sabes que la ultraliberal es casi la única que cumple con los requisitos europeos, y que Madrid es la joya de la Corona.

   Señala, el reciente Premio Julián Marías, Juan Ramón Rallo, que la actual crisis económica no es fruto del mercado, ni de la desregulación, ni de la especulación, ni de la codicia, ni de la desigualdad, ni de una perdida de valores, ni del euro, ni de la sobreexplotación ecológica del planeta, La actual crisis tiene unas causas bien tasadas: el excesivo intervencionismo estatal en el sector financiero, materializado en toda una serie de privilegios hacia la banca que le han permitido durante años expandir el crédito muy por encima del ahorro realmente existente en una sociedad. La respuesta frente a esa lacra que representa la recurrencia de los ciclos de auge artificial y depresión profunda que abaten al capitalismo desde hace décadas no pasa ni por intervenir ni por regular todavía más el mundo financiero, sino por someter a la banca a la competencia del mercado despojada de todos los privilegios que suponen la existencia de los bancos centrales monopolísticos, el dinero fiduciario inconvertible y los rescates estatales indiscriminados. No más estado y menos mercado sino al revés: más mercado, más libertad, más competencia y menos privilegios. En suma, más mercado y menos Estado.

    Caro amico, lo que necesita España o este país, es un volumen muchísimo mayor de ahorro privado y público que facilite a las familias, empresas y bancos reducir su asfixiante endeudamiento y sanear su situación financiera; segundo, les permita a los empresarios más perspicaces de nuestro país ejecutar las oportunidades de inversión que vayan descubriendo en unos mercados mucho más libres que los actuales y que tomen la forma de nuevas industrias que si generen realmente riqueza y que remplacen  a ese cementerio de elefantes que era y sigue siendo el ladrillo. La solución a la crisis no pasa por más desnortado intervencionismo sino más mercado y un Estado más delgado. Sabrás que el gasto público no estimula la economía.

    Caro amico, nos hablas de Hayek y que, según tu, llevó una cruzada contra el Estado Social, al que acusaba de colectivismo. Mira, no hay más política social que la que se preocupa por la dignidad humana, la que da a cada hombre, a cada mujer, la seguridad de que el poder de compra que recibe constituya la legítima recompensa por un papel útil desempeñado por él o por ella. La prosperidad de las personas, familias y pueblo sólo se consigue en una sociedad libre y que una condición estricta para la pervivencia de una sociedad libre es la libertad económica. No hay una sociedad libre donde  la economía esta socializada.

    Liberalismo, no neo, quiere decir capitalismo y mercado y nada más. Quiere decir libertad económica y política, propiedad privada e imperio de la ley. Hayek, il tuo amico, se ha referido a la “trinidad inseparable de la civilización: la legalidad, la libertad y la propiedad. Esos son los tres pilares que sostienen la filosofía liberal. El liberalismo es una forma dogmática de pensamiento, un sistema flexible que se perfecciona al compás de lo descubierto y lo vivido, como decía Vargas Llosa. Sin embargo, el neoliberal es el pariente pobre del liberal. Hoy todos dicen somos liberales, pues. Lo que equivales a: nadie es liberal.  Pepe la democracia no existe, pues el pueblo nunca gobierna; pero gracias a ella, los ciudadanos tenemos la capacidad de expulsar del poder a un gobierno sin utilizar la violencia. The party is over. Con todo mi afecto.

 

 

 

                                                                Agustin Villanueva

                                                              Profesor Honorífico de la UMH

                                                                  2012 / 05 / 18

                            LIBERTAD  DE  INFORMAR

 

  En el Día Internacional de la Libertad de Prensa podemos decir que escribir es llorar. Informar, en general, se puede convertir en un delito. Hoy en día si lees cinco periódicos al día, a parte de los de Internet, ves la televisión, escuchas la radio, evidentemente es para meterse debajo de la cama (aunque ahora con las nuevas camas ya resulta imposible esconderse), Pero, podemos decir lo mismo cuando hablamos algo de los políticos y los sindicatos, y sobre todo cuando afirmamos que no dan la talla. ¿Pero si  no los hemos fichado de fuera de nuestro país? Es que la España actual es así, aún que yo me niego a que sea así. No podemos seguir diciendo que se fastidie el capitán, hoy no como rancho; evidentemente no se come rancho, porque nuestros políticos nos han arruinado.

     La democracia concebida como una manera de ser contraria a las dictaduras y a la anarquía, no consiste en la mezcla de verdades y mentiras, de ideales y demagogias, de salud moral y podredumbre, de la franca convivencia social y la hipocresía de una burguesía ya momificada de libertad y desorden, de pacifismo y violencia, de civismo ciudadano y luchas de clases, sino en sincero respeto a la persona y a sus derechos, a la libertad individual y asociativa, y a la vida digna. Es por tanto completa y esencialmente distinta la libertad individual de expresión de la libertad de dañar o esclavizar a los demás. La primera es un derecho, la otra un delito. Lo que unifica a las sociedades libres no es una ideología común o un  conjunto de intereses comunes, sino un método de resolver legal y pacíficamente las pugnas de intereses. Esa pugna pertenece a la propaganda, y ese método al periodismo. En eso consiste la diferencia manifiesta y evidente.

   Para motivar tanto una presencia constructiva como una percepción de los medios en la sociedad son necesarios tres pasos para el mejor servicio que deben prestar al bien común: formación, participación y diálogo. La formación en el uso responsable critico de los medios, ayuda a las personas a utilizarlos de manera inteligente y apropiada ; a través de los medios debe impulsarse el deseo de formar y servir, de ese modo se protege en vez de erosionar el tejido de la sociedad civil, tan valiosos para la persona. La participación en los medios surge de su naturaleza, son un bien destinado a toda persona. Como servicio público, la comunicación  social requiere de un espíritu de cooperación y corresponsabilidad con escrupulosa atención en el uso de los recursos públicos y el desempeño de los cargos públicos, incluyendo el recurso a marcos normativos y a otras medidas o estructuras diseñadas para lograr este objetivo. Los medios de comunicación, por último, deben aprovechas y ejercer las grandes oportunidades que le brindan la promoción del dialogo, el intercambio de conocimientos, la expresión de la solidaridad y los vínculos de la paz.

    El primer Aerópago, como decía Luka Brajnovic, del tiempo moderno es el mundo de la comunicación, que esta unificando a la humanidad y trasformándola en una aldea global. Los medios de comunicación han alcanzado tan importancia que para muchas personas son el principal instrumento informativo y formativo de orientación e inspiración para los comportamientos individuales, familiares y sociales. Las Asociaciones de Periodistas siempre han manifestado su firme compromiso en la defensa de la libertad de expresión e información como máxima garantía del estado de Derecho, ante los continuos ataques que sufre el ejercicio libre del periodismo. Es el debate político el que hace cada día más difícil el trabajo de los periodistas (yo que lo llevo ejerciendo hace 46 años he visto de todo) Es por ello responsabilidad de los partidos que sepan especialmente ser escrupulosos en la defensa del derecho a la libertad de expresión e información. Los políticos sin escrúpulos distorsionan y anulan la verdad por la propaganda, incluso de ciertos periódicos, y de planteamientos falsamente tranquilizadores. No seamos, los periodistas, transmisores de sus noticias.

    La verdad ante todo, el gradual aumento de libertad y de elementos secundarios en distintas formas periodísticas, no debe nunca oscurecer la verdad, la realidad de los hechos y los acontecimientos. ¿En que consiste la gama de la verdad en relación con las distintas formas periodísticas? En que la exactitud próxima o idéntica a la objetivad real y la limpia intención del periodista de no falsear la información se enriquecen con los elementos secundarios que proporcionan a esta verdad esencial una mayor viveza, un mayor interés, un mejor gusto y una más expresiva argumentación y enjuiciamiento. Los medios de comunicación y el informador sirven a la verdad haciendo puente sólido y fidedigno entre un hecho o suceso noticiable y el público. Una cosa es informar y otra opinar. La médula de cualquier forma periodística sigue siendo la noticia. La mentira, la calumnia, la injuria o la información inventada son intrínsicamente inmorales, sea cual sea su ropaje.

    Una sentencia del Tribunal Constitucional de 22 de mayo del 2007, ampara a un periodista porque su empresa vulneró el derecho a la libertad de expresión, al negarle la posibilidad de participar como tertuliano televisivo. Mijail Bakunin, decía que la libertad, la moralidad y la dignidad humana del individuo consisten precisamente en que haga el bien no porque está forzado a hacerlo, sino porque libremente lo conciba, lo quiera y los ame. ¡VIVA LA LIBERTAD!

 

 

                                            Agustin Villanueva

                                            Profesor Honorífico de la UMH

                                                 2012/04/30